Receta de cazuela chilena de vacuno: tradición en cada cucharada
La cazuela de vacuno es uno de los platos más representativos de la gastronomía chilena. Su origen se remonta a la cocina tradicional del campo, donde las familias se reunían para disfrutar de comidas abundantes y reconfortantes. A lo largo de los años, la cazuela ha evolucionado y se ha adaptado a distintos gustos y épocas, pero su esencia se ha mantenido intacta. Este plato es perfecto para los días fríos, ya que su caldo caliente y sus ingredientes frescos hacen de la cazuela una delicia irresistible.
Ingredientes necesarios
Para preparar una cazuela de vacuno chilena, necesitarás reunir los siguientes ingredientes:
1 kg de carne de vacuno (generalmente se utiliza triturada o en trozos grandes)
2 litros de agua
4 papas medianas, peladas y cortadas en trozos
2 zanahorias, peladas y en rodajas
1/2 taza de zapallo cortado en cubos
1 cebolla, picada en plumas
1 diente de ajo, picado
1/2 taza de arroz o fideos (opcional)
Sal y pimienta al gusto
Perejil fresco picado para decorar
Preparación de la cazuela
Ahora que tienes todos los ingredientes listos, ¡es hora de cocinar!
En una olla grande, calienta un poco de aceite y agrega la cebolla y el ajo. Sofríe hasta que estén dorados.
Añade la carne de vacuno y cocina por unos minutos hasta que se dore por todos lados.
Vierte el agua en la olla, lleva a ebullición y luego reduce el fuego. Cocina a fuego lento durante aproximadamente 1 hora o hasta que la carne esté tierna.
Agrega las zanahorias, el zapallo y las papas a la olla. Si decides usar arroz o fideos, este es el momento de añadirlos también.
Cocina durante 20-25 minutos más, hasta que las verduras estén cocidas pero aún firmes.
Finalmente, sazona con sal y pimienta al gusto. Sirve caliente en platos hondos y decora con perejil picado.
¡Y así, tienes una deliciosa cazuela de vacuno chilena lista para disfrutar! Este plato no solo es sustancioso y sabroso, sino que también está lleno de recuerdos y tradiciones familiares. Así que reúnete con tus seres queridos, sirve la cazuela y comparte la historia que hay detrás de cada bocado.


